Historias de recuperación

A mi me funciona

IMG_6963

Un amigo de OA me pidió hace poco que le describiera brevemente los tres aspectos de mi programa. Este fue mi intento.

Físico: he adelgazado 34 kilos y he mantenido mi peso durante 16 años. Al principio, pesaba y medía la comida y anotaba todo lo que comía. Adelgacé todos esos kilos en siete meses, y después fui añadiendo alimentos hasta que dejé de perder peso. Aún tengo mucho cuidado con lo que como y planifico mentalmente mis comidas. Ya no anoto los alimentos, a menos que sienta que la situación se torna difícil. Ingiero tres comidas moderadas al día y no pico entre horas, excepto bebidas no calóricas. Mis comidas tienen el límite de una hora de inicio y final. Nunca como ninguna de mis chucherías personales, que son dulces y saladas: ni una muestra, ni un bocado ni una cantidad medida. Hago todo lo necesario para seguir siendo abstinente. Eso puede significar perderme una fiesta, llevar mi comida o evitar un bufé. Hago todo lo necesario.

Emocional: intento no reaccionar de manera impulsiva ante una situación emocional. He aprendido que estoy mejor cuando controlo la situación, reflexiono sobre ella, rezo y la comento con mi patrocinador. Intento aplicar los principios de los Pasos en mi vida diaria. Suelo ser una persona calmada y serena que no toma rehenes y no deja cadáveres por el camino. Asumo que las personas no pretenden hacerme daño y que el mundo es un lugar maravilloso.

Espiritual: lo primero que hago cada mañana es rezar y meditar. También leo algún libro de OA y escribo un poco. Le pido a Dios que esté conmigo. Intento seguir a Dios durante el día e ir adonde se encuentra. Por la noche, hago un Décimo Paso escrito conforme repaso mi día en relación con mi recuperación física, emocional y espiritual.

También anoto cinco cosas por las que estoy agradecido que me hayan sucedido ese día. Si el repaso de mi día me indica que debo enmendar algo, lo hago nada más levantarme al día siguiente.

Practico algunas herramientas cada día, pero no todas. Presto mucho servicio, lo cual disfruto.

Esto es sólo un resumen rápido de mi programa. ¡A mí me funciona!

Reimpresión de la revista Lifeline

Cuerpo y mente más ligeros

butterflyDe adolescente, me sentía diferente al resto de la gente. Tímida, aislada y desanimada, comía caramelos para animarme. Mis dientes sufrieron el masticar chucherías compulsivamente.

Cuando me casé, tenía una visión negativa de la vida. Me casé con un hombre que me amaba, pero yo no podía aceptar el amor. Mi manera compulsiva de comer comenzó a hacerse evidente en mi cuerpo. El excesivo tiempo que pasaba trabajando me ayudó a perder algo de peso. Con frecuencia me resentía y culpaba a los demás. Sin duda, mi miseria y mi gordura eran culpa “de ellos”.

Nunca intenté adelgazar, aunque mi médico seguía insistiendo en que siguiera un régimen. No me gustaba que me dijeran lo que tenía que hacer. Estaba segura de que estaba bien, porque podía usar mi cerebro para dejar de pensar en los demás. Podría ser una líder «en enseñar a otros», pero estaba empeñada en negarme mí misma.

OA me dio una nueva vida. Mi personalidad es mucho más positiva en la actualidad. Acepto que soy una persona compulsiva, pero sé que puedo recuperarme un poco cada día con los Doce Pasos.

Mi cuerpo pesa 25 kilos menos desde que empecé la abstinencia en 1985. Siempre me sorprende que llevo ropa de la misma talla desde hace más de 16 años. Mis capacidades físicas han mejorado. Aprendí a hacer esquí acuático en 1995 y en la actualidad sigo disfrutando de ese deporte. Puedo subir escaleras y montañas sin miedo de caer. Mi vida está ocupada, pero no trabajo en exceso. No tengo caries, ya que dejé de comer azúcares refinados.

Mi matrimonio es una delicia. Mi marido y yo disfrutamos muchas actividades juntos. Asisto a cuatro reuniones de OA cada semana y aún tengo tiempo para hacer otros trabajos voluntarios. Mi marido y yo hemos viajado al extranjero. Me he mantenido abstinente durante los viajes, incluso cuando otros han insistido para que comiera algo que no estaba en mi plan de comidas.

He aprendido de los Doce Pasos que no soy perfecta, pero que tampoco soy una “mala” persona. Aprendo cada día que Dios me ha ofrecido una nueva vida. Mantenerme positiva incluso aunque tenga algunos problemas mentales y emocionales es la prueba de que Dios hace por mí lo que yo no puedo hacer por  mí misma.

Reimpresión de la revista Lifeline